CUERNAVACA. Para René Avilés Fabila, el país no ha cambiado mucho desde que se iniciara en el medio intelectual, en los años setenta. En el homenaje por sus cincuenta años como escritor, realizado el viernes por la noche en el auditorio de la Facultad de Medicina de la UAEM y organizado por la Sociedad de Escritores de Morelos, con la participación de Raúl Pizano, Marcela del Río, Citlalli Ferrer, Mónica López Aguado y Dionicio Morales; Avilés consideró que el medio sigue prácticamente intacto.
“Los escritores famosos siguen siendo los mismos, salvo algunos que han muerto recientemente; pero el mundo intelectual al que yo me asomé en 1960 sigue prácticamente intacto. Pareciera que no hay más escritores en este país que ellos; si uno ve a México desde el extranjero piensa que son cinco, seis o siete los escritores que tenemos. No parece ser este un país con una gran cantidad de escritores de primera línea en el campo de la poesía, el cuento, la novela, el ensayo, la crítica literaria y el teatro. Pero bueno así es México, va evolucionando muy lentamente”, dijo en la charla con La Jornada Morelos.
Sin embargo, -apuntó-, ya no es el mismo. “Hay alternancia pero no hay democracia. No hay juego real de partidos, los niveles de corrupción son muy elevados. De tal manera que si ha habido una especie de prosperidad política, la económica no existe. Sigo viendo el país como lo vi hace cincuenta años; el sistema creado por el PRI ha logrado sobrevivir y simplemente tenemos a perredistas, panistas, petistas o de convergencia que son finalmente priístas; entonces no veo grandes cambios en el país. Yo creo que hay que impulsar un gran cambio donde la sociedad civil sea el gran protagonista de la historia, de los hechos y del propio rumbo del país”.
También lamentó el poco interés en la Secretaría de Educación Pública (SEP) por el fomento a la lectura. “Me imagino que es un trabajo que no hará ni la SEP ni Conaculta en los términos en los que están trabajando actualmente; es decir, hay un descuido muy lamentable de la educación pública. Y Conaculta, bueno, pues responde a necesidades de otra índole, no está al servicio de los artistas, de los intelectuales y de los creadores mexicanos sino en función de los intereses de la presidenta. Para que hablar de Lujambio que no ha dado nunca una clase de banquillo y que no tiene idea de esto; además, pedirle a los maestros más de lo que se les da como sueldo miserable, con una pensión patética, yo creo que tiene todo esto que cambiar. Definitivamente entiendo que hay cierta agresividad y violencia de parte de los maestros, pero es que viven en circunstancias francamente muy desagradables”.
-¿Cómo puede ayudar la cultura ante la situación social que esta viviendo actualmente el país?-.
“Creo que la literatura ayuda poco o con lentitud. El arte en términos generales no es mucho lo que ayuda a una transformación rápida y eficaz, es más bien a mediano y a largo plazo; pero definitivamente contribuye al cambio. Creo que primero se necesitaría hacer un cambio social, político y económico; por ahora no tengo la impresión de que se pueda llevar a cabo. No hay condiciones, hay altos niveles de corrupción política en México y de falta de ética, las alianzas son una prueba de ello. México es un Estado fallido, cumple más de cuatro o cinco de los requisitos que se consideran a nivel internacional. Creo que tendremos que resignarnos a ir cambiando con una enorme lentitud. Estamos como hace cien años o peor; si en aquel tiempo había algo que festejar y había ciertas posibilidades, hoy ni siquiera hay que festejar ni recursos para festejar”.
-¿Su novela Amor intangible refleja parte de esto?-.
“Desde luego; es una novela de amor, pero los personajes, la pareja, indudablemente que reflejan las inquietudes políticas del momento. El personaje femenino de alguna manera cree que hay una izquierda y que esta izquierda en cierta manera la representan ciertos sectores ampliamente vistos, yo los vi desde el principio y pareciera que hoy los vemos con más claridad, como de falsa izquierda. Y él le responde con otra carta que rompe un poco el torneo amoroso de elogios y de palabras románticas que se están diciendo. También hay una forma de comunicación que usan los jóvenes que es el efecto Internet, una manera de evitar la soledad o de encontrar el amor que tiene muchas posibilidades. Creo en la magia de Internet, nosotros preferimos decir como si fuera hombrecito, pero bueno, es la red”.
En ese contexto, añadió Avilés Fabila, Amor intangible está más en el gusto de los jóvenes que de los adultos. “Me da la impresión de que es una novela que tiene dos años y dos ediciones; y de alguna manera tiene más sentido para los jóvenes que entre los adultos. Lo veo con mis alumnos que desde el mismo aparato celular se comunican, buscan, lanzan botellas de naufrago para paliar la soledad, para encontrar amistad, afecto, afinidades; porque estamos en un mundo muy comunicado y sin comunicación al mismo tiempo. Los medios de comunicación todos son, sin excepción, un asco, tanto los electrónicos como los escritos; de tal suerte que el joven busca comunicarse directamente con sus semejantes a través de esto, que bueno, todavía esta vías de desarrollo, pero es la forma ideal para comunicarnos…
Antes de concluir, el escritor dejó en claro que hay René Avilés para rato. Este año verán la luz varios libros de su autoría: dentro de poco la UAM publicará un libro de cuentos mitológicos, otro libro de ensayo sobre la ciudad de México y su belleza perdida; un libro de cuentos titulado La cantante desafinada, que tiene que ver con la literatura de horror; y otro que publicará la Universidad Veracruzana en estos días.